Desde hace unos meses me encuentro por fuera del país, en una especie de ostracismo gracias a una oportunidad que surgió en medio del caldeado ambiente político, donde por cuenta de libros desteñidos y malintencionados, me hicieron cogerle una pereza temporal al hoy en términos mamertísticos y por cuenta de grandes presupuestos en publicidad, territorio de las oportunidades mediáticas.
En medio de la distancia he aprendido a valorar genuinamente a mi país, y también entender cómo la información que recibo del mismo a través de diversos medios electrónicos (redes sociales, prensa digital, entre otros), puede influir y de paso adoctrinar, a aquellas personas que no tienen una posición crítica y que además no son capaces de analizar diversas fuentes y reconocer los verdaderos intereses que hoy, en un país polarizado, mamertizado e irrespetuoso de las autoridades, tienen aquellos que hoy estando en el poder, quieren aferrarse a él.
En las últimas semanas he estado recibiendo diversas noticias, algunas trágicas y lamentables como la del Edificio Space, situación que tras dos semanas de haber ocurrido, parece diluirse en los recuerdos de aquellos que estaban indignados…pero, que continúa vigente para aquellos que quieren capitalizar políticamente una situación que debería avergonzarnos, al haber sido y seguir siendo permisivos ante aquellos fenómenos de corrupción que, de cierta manera, ayudan a consolidar aquel objetivo de unos pocos: “tener beneficios económicos a toda costa”. Igual veo que el alcalde de teflón, con la ayuda de aquellos mismos medios que construyeron como de oro aquella moneda de cuero, ya empezó a promover a su candidata-remplazo, quien la verdad, siendo justos con ella, es una mujer que tiene no sólo las capacidades, sino la entereza de poder afrontar una responsabilidad que al buen Aníbal, le quedó grande.
Otro cuento que nos venden a quienes estamos fuera del país es que la Paz con los terroristas de las FARC es posible y que está casi lista, pero que tiene muchos enemigos los cuales están obstaculizando el camino hacia ella (le meten el tinte político y ahora, quienes odian acérrimamente el orden de las cosas, dicen que el exigir una paz sin impunidad es una bellacada). ¿Obstáculos?…obstáculos aquellas noticias que cuando salen, las publican casi en la sección de clasificados, donde es claro que con quienes se está negociando siguen asesinando servidores públicos, secuestrando y delinquiendo….ah, pero si quienes nos tildan de enemigos de la Paz son aquellos personajes que se quedaron en las épocas de soñar con guerrillas románticas, la maracachafa y las camisetas del Ché; son ellos que siguen pensando en voz alta, tan alta como el resentimiento que tienen en sus corazones, que el problema del país fue la mano firme y el corazón grande, o que inexistente fue la confianza que se empezó a desmoronar el 7 de agosto de 2010, confianza basada en aquellos tres huevitos (una inversión con responsabilidad, la generación de una cohesión social con libertades y la seguridad democrática), que tanto le molestan a muchos jacarandosos columnistas enrazados con elefantes o por aquellos otros que abusan de las minorías a las que pretenden representar.
Ahora bien, uno de los temas más candentes de los últimos momentos es sin lugar a dudas la convención donde se elegiría el candidato por el Centro Democrático a la Presidencia. En relación con este asunto uno pude ver cómo los medios enmermelados por cuenta del actual Gobierno, aprovechan la coyuntura para poner en primeras planas noticias que en Bogotá ocurren a diario, minimizando uno de los hechos de mayor trascendencia para el futuro del país; así mismo como las pasiones twitterianas de unos opositores de Uribe, me hacen creer que esa fijación enfermiza que tienen por él, es sin lugar a dudas producto de un “amor no correspondido”. Por otra parte me preocupa como algunos Uribistas, se prestan al Juego de creer que Pachito era el mejor candidato y que él, por cuenta de las mismas encuestas que publicaba El Tiempo, le ganaría a su primo en las próximas elecciones: terrorismo mediático por cuenta de un tipo muy querido, pero que fácilmente podría perfectamente ser enviado por Servientrega.
La verdad sea dicha nuestro mejor candidato no pudo participar en dicha convención, porque por cuenta de la “justicia” selectiva en nuestro país, se encuentra privado de su libertad. No obstante a lo anterior, estoy convencido que Oscar Iván puede ser nuestra carta ganadora, donde el llamado lógico es dejar de pensar que en los intereses individuales y lograr además, trascender de una política transaccional a una verdadera fiesta democrática.
Cómo veo las cosas estando fuera de mi país, cuánto quisiera que en lugar de soñar con la invención de una proteína que permitiera crear vida en marte (financiada por la NASA), mi país pudiera sintetizar alguna substancia en contra de una polarización enfermiza que nos está consumiendo, polarización que es aprovechada por aquellos que pescan por cuenta de las ilusiones de muchos, en un rio revuelto llamado Colombia.