Independientemente a toda la varilla que le doy al Gobierno Departamental, creería que el único problema de fondo que tengo con el actual Gobernador de Antioquia, Sergio Fajardo Valderrama (por quien voté en 2011), es por cuenta de haberme incluido de manera infame en un libro tan mala leche como lo fue el tan promocionado «Libro Blanco» (por cuanto no sólo había entregado a total satisfacción la Secretaría que estuvo a mi cargo, sino que además de la exoneración de cualquier responsabilidad por parte de la Contraloría General de Antioquia, en estos ya 44 meses de gestión de la autoproclamada «la más educada» y en materia de Productividad y Competitvidad, siguieron con lo que les mostramos y dejamos andando (exceptuando claro está de los paseos de chancla y de los contratos multimillonarios a dedo con instituciones con las que se quiso quedar bien, y a las que luego les han quitado responsabilidades).
Ahora bien, y considerando que se acerca una contienda electoral donde estará en juego no sólo el máximo cargo del Departamento, sino además la elección de Alcaldes para cada uno de sus 125 municipios, así como la conformación de la DUMA y los diferentes concejos municipales, quiero decir que pese a todas las circunstancias el candidato de mi predilección para suceder al actual Gobernador, es aquel que ha sido ungido por él (de manera tácita porque supuestamente no le es permitida la participación en política), el Ingeniero Federico Restrepo Posada.
Yo contrario a quienes acompañan a Federico en esta empresa, no me voy a quedar patinando en hablar mal de su más enconado rival en esta contienda que se avecina, porque la verdad, a mi no me consta nada para decir, sin que me pase lo que a Hector Abad Faciolince, que su principal rival es un corrupto.
Tal vez puedo decir de aquel para muchos «Innombrable», que fue como Alcalde un «de buenas» al pegarse ese paseíto al parque eólico de EEPPM en compañía de algunos de sus funcionarios a la Guajira (uno es hoy incluso Secretarío de despacho del buen Aníbal; sí, el mismo de la malograda alianza AMA) y eso sí, bien acompañado de unas «compañeras» que alguna vez tuve en EAFIT (todas ellas parte de ese aspiracional que muchos tuvimos como estudiantes universitarios, al querer tener algún tipo de contacto con aquellas esbeltas figuras que parecían extractadas de afiches tipo Pilsen), pero que por obvias razones (al no tener entre otras cosas un avión privado), nos tocó siempre verlas como ese imposible, únicamente permitido para aquellos que ostentan poder (politico o económico). Ya ustedes juzgaran si irse a la guajira con unos amigotes en compañía de tres «ambiciosas y bellas» muchachitas, con dineros públicos es bueno o malo.
Tampoco voy a creerme el cuento que hago parte de una estirpe «única» e «irrepetible», conocedora de la verdad absoluta, tan absoluta como cualquier respuesta a los retos matemáticos con los que llenan el timeline de la cuenta de twitter de la Gobernación.
Bueno, retomando lo que motiva esta entrada, puedo afirmar que Federico es mi candidato, y las razones son tan simples como aquella frase para muchos lapidaria, pero para mi bastante interesante en el contexto actual de la política nacional: «es para mí tan mal politico de campaña, como un buen gerente».
De Federico puedo decir que comparto ese carácter que a veces hace creer que es duro con las personas, pero que a la larga permite que las cosas se hagan como deben hacerse: bien.
Comparto además la pasión por muchas cosas, entre ellas la música y el ciclismo, y qué, tal vez esa última pasión que describo, es la que me permite describirlo como un trabajador incansable, una persona que trabaja en equipo y un profesional que está orientado al logro, manejando eficiencias, porque sabe que el objetivo de largo plazo es ganar la carrera y no sólo figurar en las etapas.
De Federico me gusta que tiene ese manejo gerencial, tan esquivo para muchos funcionarios públicos y bastante escaso en la mayoría de los politicos que aspiran a montarse a cargos de elección popular.
En cuanto a su programa de gobierno, la verdad si bien no dice nada nuevo (porque es claro que propone continuidad), opino a grandes rasgos lo siguiente:
- En relación con la estrategia de parques educativos del Departamento, los cuales digamos (basado en la respuesta a un derecho de petición que me respondieron el año pasado), son aquellas Ciudadelas Educativas que empezó el buen Anibal, que continuó Luis Alfredo, pero que extendidos estos a 80 municipios adicionales, a la larga serán determinantes para promover un desarrollo en la periferia del departamento, siempre y cuando puedan complementarse con actividades que vayan más allá de ganarse aquellos consabidos premios de arquitectura y reconocimientos internacionales que tanto le gustan a la «egoteca» del actual Gobernador. Así mismo, deben implementarse programas de alto impacto para aquellas poblaciones vulnerables, empezando por los mismos estudiantes, donde se debe combatir el ocio y el hambre, con actividades lúdicas en jornadas extendidas, así como con la mejora de aquellos programas de seguridad alimentaria), será fundamental, porque como decía Luis Alfredo: «el hambre no tiene vacaciones».
- El tema de infraestructura vial es ambicioso, pero es de totalmente sensato, ya que contrario a pensar como el otro candidato en «licitaciones» eternas para la pavimentación de 1.500 kilómetros de la red de vías terciarias (y tal vez el pago de favores), la idea es trabajar para lograr la rehabilitación y total transitabilidad de dicha red, lo que sin lugar permitirá la inclusión y mejora de la calidad de vida de muchos Antioqueños y Antioqueñas que hoy están sin poder ser visitados para cualquier tipo de intervención social o económica, por parte del estado o del mismo mercado.
- Creo que es fundamental que en materia de seguridad mejorar lo que se viene haciendo, entre otras cosas, porque creo que además de la exagerada contratación de personal a través de convenios (con instituciones respetables y con objetivos aparentemente loables), esto se convierte en el montaje una estructura paralela a la misma Secretaría en programas que, si bien pueden ser tan bien intencionados como contratar una «piñata en bosque chispazos», son esfuerzos tibios para un departamento que claramente presenta retrocesos en materia de seguridad al querer mostrarse exitoso en convivencia y prevención.
- En materia de salud, es prioritario garantizar la supervivencia y sostenibilidad de SAVIA; no puede darse el lujo el departamento de que esto fracase, por la falta de gestión con el estado central. Así mismo es importante aunar mayores esfuerzos en materia de prevención, lo anterior de manera articulada con otras entidades del orden departamental.
Creo que es totalmente entendible que el programa de Gobierno no sea tan extenso y detallado por parte del candidato (por lo anteriormente mencionado al querer sustentar su propuesta en el continuismo), pero, contrario a lo que seguro piensan todas aquellas personas que le apoyan por esperar una coloca (muchos ahora adhiriéndose con una sonrisa tan empalagosa, como aquella muy catalana de quien rajó de Montecristo), pienso que será fundamental que el plan de desarrollo tenga los ajustes a lugar, para que lo que se espera del departamento en esa recordada visión al 2020, sea una realidad.
Independientemente a toda la varilla que me puedan dar algunos de mis amigos, creo que Federico puede significar una oportunidad para construir con respeto, pese a las diferencias que actualmente tienen con algunos integrantes de los distintos partidos o movimientos (partidos unos y estáticos otros, por la propagación de un odio y de una polarización absurda).
Para finalizar es claro que «esto», mucho de lo cual se lo han apropiado cambiándole el nombre (y de paso gastando cifras absurdamente altas en publicidad)…tiene que seguir.