En la cultura popular hay un dicho: “no ensillar antes de tener las bestias”, y eso, ensillar antes de tiempo, en política, pasa muy a menudo.
Hace unos días, ante la interinidad de Indeportes, nuestro gobernador anunció el nombramiento de uno de los funcionarios de gabinete como nuevo gerente del instituto.
Tenía en su haber unos “excelentes” resultados en una secretaría donde siguieron con los mismos programas, que se relacionan en la política pública que fue sancionada a finales de 2011, eso sí, cambiándoles el nombre (para no reconocer nada) y consolidando la mayoría del presupuesto en una sola entidad que a su vez subcontrata generando ineficiencias que al final se pagan con recursos públicos.
Ante dicho nombramiento no esperaron para sacar notas de prensa tan rimbombantes como carentes de contenido, donde destacaban que el futuro gerente tenía por experiencia ser uno de esos ciclistas “campeones del entrenamiento”, con una que otra carrerita en la recreativa y que por una amistad con un expaciente de eufemiano (amigo que tenemos en común) sentíase capaz de llevar de la mejor manera las riendas de uno de los entes fundamentales que tiene nuestro departamento en cabeza de la Gobernación de Antioquia.
No faltaron los tweets de oportunistas felicitando a diestra y siniestra…. incluso yo mandé un par de trinos de esos destemplados, que tanto gustan a opositores, donde expresé: “a unos para sacarlos, les dan una embajada”. Sin embargo, la suerte estaba echada, Lina y Sebastián ya empezaban a pujar por quién sería el remplazo de dicho funcionario, y yo, en un acto de humildad le mandaba un mensaje por el BB deseando lo mejor.
Oh, pero qué pasó, ¿acaso algo similar a cuando nominaron al hoy cuasi octogenario asesor por prestación de servicios, como secretario de Educación en 2011?, Sí, efectivamente, se les fueron las luces y upa pues, a recoger lo que ya estaban montando: una inhabilidad impidió que se cristalizara dicho nombramiento… ¡y todos quedaron con los crespos hechos!
Bueno, pero de todo esto hay algo que debo reconocer, que Darth Verde ha demostrado que posiblemente el retorno del Jedi se dé, al nombrar, en medio de tanta improvisación, a Mauricio Mosquera como gerente de Indeportes; de él puedo decir que contrario al cuasiembajador, sí ha gerenciado con éxito, gústenos o no el “vos” o el “aquí te ves”. Además ha sido deportista (herencia de don Luis) y no sólo de fines de semana, así su no muy esbelta figura de hoy lo disimule.
El nuevo gerente tiene varios retos, algunos relacionados con la mejora de la infraestructura deportiva en muchos municipios de Antioquia, además de establecer programas para obtener el justo equilibrio entre lo que significa el deporte de alto rendimiento (que en este país no es atractivo para los patrocinadores privados), y aquel que es importante fomentar desde temprana edad y mantener hasta el fin de los días, para lograr una Antioquia tanto educada como saludable y llena de aquellos valores que se gestan alrededor de la práctica deportiva.
Recordermos que el anterior gerente, pese a “gerenciar” la inercia que recibió y aún con la exagerada cantidad de asesores, no logró mantener la medallería de 2008. Una desventaja considerable, tendrá Mauricio, respecto a su antecesor: lograr que Antioquia en 2015 se mantenga como el departamento líder en materia deportiva y no dejarnos con los crespos hechos a quienes, independientemente de las diferencias, esperamos lo mejor de él.
Gracias Max, como siempre muy acertado con tus apreciaciones. Saludos